Espacioso reclusorio,
cautividad expedita.
He soñado con demonios
en un cuadro, con meninas
que se arrastran, con quelonios
con ideas absolutistas.
He podido ver el óxido
goteando de los relojes
y el poco querer al prójimo;
ver de siete metros coces.
Aventurero teológico,
perfume caro en marmita.
Huelo a ese cura acatólico
que aún a Dios sigue rezando,
huelo a ese anarquista agnóstico
que ve en el pubis pecado.
Al borde del epistolio
hay dibujos, garabatos
hechos con rabia, y hay folios
en el bigote grapados.
Muere prematuro, enodio,
vive en costa granadina.
Dibujo de Adrián Trujillo, poema de Saúl Subías.-